Cuando piensas en Benidorm, probablemente veas un bosque de rascacielos de cristal y playas llenas de vida. Pero, ¿sabías que bajo este manto moderno se esconde una historia que se remonta a los tiempos de las legiones romanas? Al final de la playa de Poniente, en la colina rocosa de Tossal de la Cala, se encuentra un lugar que cambia por completo la perspectiva sobre esta ciudad.
Tossal de la Cala no son simplemente unas ruinas cualquiera. Son los restos de un fuerte romano (castellum), que fue erigido alrededor del año 77 a.C. por el general Quinto Sertorio.
En aquella época, el Imperio Romano estaba sumido en guerras civiles, y esta colina cumplía la función de punto de observación estratégico. Los soldados destinados en el fuerte tenían un objetivo: vigilar el horizonte en busca de barcos enemigos y controlar el movimiento a lo largo de la Costa Blanca.
Gracias a los recientes trabajos arqueológicos y a la revitalización (finalizada y presentada en todo su esplendor a mediados de la década de 2020), Tossal de la Cala se ha convertido en un moderno museo al aire libre.
Cimientos de los barracones: Puedes caminar junto a los contornos de las antiguas habitaciones donde vivían los legionarios romanos.
Murallas defensivas: Hasta hoy se conservan fragmentos de los muros que antaño protegían el fuerte de los ataques por tierra.
Reconstrucciones virtuales: En el lugar encontrarás paneles informativos con códigos QR que te permiten ver en la pantalla de tu móvil cómo era la construcción en sus tiempos de gloria.
| Característica | Información |
| Periodo de origen | Siglo I a.C. (Guerras Sertorianas) |
| Función | Fuerte militar de observación (castellum) |
| Ubicación | Cima de la colina sobre La Cala (final de Poniente) |
| Tiempo de visita | aprox. 45–60 minutos |
| Precio de entrada | Gratuito |
Incluso si no eres un fan de la arqueología, Tossal de la Cala debería estar en tu lista por una razón: la vista.
Desde la colina se despliega la panorámica más espectacular de todo Benidorm. Por un lado, ves el azul del mar y la isla de L’Illa de Benidorm, y por el otro, toda la línea costera con el bosque de rascacielos que, desde esta perspectiva, parecen irreales. Es el lugar ideal para fotos durante la «hora dorada».
Dato curioso: Los arqueólogos encontraron aquí no solo muros, sino también objetos de uso cotidiano: monedas, vajilla e incluso dados con los que los soldados romanos mataban el tiempo durante las largas guardias.
La colina se encuentra en el límite entre Benidorm y Finestrat (barrio de La Cala).
A pie: Te espera un paseo corto pero bastante empinado cuesta arriba por la Calle de la Ermita. ¡Conviene llevar calzado cómodo!
En autobús: Las líneas número 2 y 3 te dejarán cerca de la falda de la colina.
Para quién: Para cualquiera que quiera escapar de las multitudes de la playa y sentir un soplo de historia.
Resumen:
Tossal de la Cala es la prueba de que Benidorm tiene un alma mucho más antigua que los cimientos de hormigón de sus rascacielos. Es un lugar donde lo antiguo se encuentra con el skyline futurista: un punto obligatorio para todo turista consciente en 2026.


