La decisión de RTVE a finales de 2025 y principios de 2026 de retirarse del Festival de la Canción de Eurovisión 2026 conmovió a la opinión pública europea. España se enfrentó a un desafío mayúsculo: ¿qué hacer con un formato que durante años había servido únicamente como preselección nacional? La respuesta llegó en febrero de 2026 en el escenario del Palau d’Esports l’Illa de Benidorm. El festival no solo sobrevivió sin el cordón umbilical de Eurovisión, sino que demostró que es capaz de generar éxitos con potencial global bajo sus propios términos.
Hoy, en julio de 2026, la radiotelevisión pública española aprovecha este impulso. Los preparativos para el Benidorm Fest 2027 están en pleno apogeo y el plazo de presentación de candidaturas se ha ampliado oficialmente. Es el momento perfecto para analizar cómo este formato único está redefiniendo la industria musical española y qué podemos esperar de la próxima edición.
Cuando el dúo Tony Grox y Lucycalys triunfó en febrero de 2026 con su enérgico tema «T amaré», quedó claro que la ausencia en el escenario de Eurovisión no había frenado su proyección. Aunque los ganadores no representaron al país en el concurso internacional, recibieron galardones sin precedentes. Gracias a una alianza estratégica entre RTVE y la cadena estadounidense Univision, el dúo obtuvo la oportunidad única de viajar a Miami para grabar un tema junto a Tainy, uno de los productores de música latina más influyentes del mundo, conocido por su trabajo con superestrellas como Bad Bunny o J Balvin.
Por su parte, la subcampeona y ganadora del premio Spotify, ASHA, viajó a Estocolmo para una sesión de grabación exclusiva como recompensa. El festival registró audiencias récord tanto en televisión como en plataformas de streaming, demostrando que la industria musical española ve en Benidorm una prestigiosa plataforma de promoción y no un mero trámite para un concurso extranjero. Desviar el foco del brillo televisivo hacia la composición y el apoyo real al desarrollo de la carrera atrajo a creadores que antes evitaban el proceso por temor a la presión de los resultados internacionales.
Actualmente, la atención del sector musical español se centra en la recepción de propuestas para la sexta edición del festival, que se celebrará a principios de 2027. Con el fin de dar a los compositores y artistas más tiempo para perfeccionar sus candidaturas, RTVE ha prorrogado oficialmente la fecha límite de entrega del 12 de julio al 30 de julio de 2026.
Curiosamente, las bases para 2027 publicadas por la corporación omiten deliberadamente cualquier referencia directa al Festival de la Canción de Eurovisión 2027. Los representantes de RTVE subrayan que, aunque el festival lleva a Eurovisión en su ADN, ya ha desarrollado una vida completamente independiente. El ganador del próximo año solo representará a España en Europa si la cadena decide regresar al certamen, algo que por ahora sigue siendo una pregunta abierta.
Esta flexibilidad estratégica permite al director artístico Sergio Jaén y a todo el equipo de producción concentrarse exclusivamente en la calidad musical y la diversidad de géneros. Los preparativos para la edición de 2027 también incluyen la quinta entrega del famoso «Songwriting Camp», un taller de composición que se ha convertido en el incubador de algunas de las melodías españolas más pegadizas de los últimos años.
La transformación del festival es también un enorme triunfo para la propia Benidorm. Las autoridades de la Generalitat Valenciana y el ayuntamiento han firmado un acuerdo que garantiza la celebración del evento en la ciudad hasta al menos 2028.
La economía local ve el festival como una herramienta excelente para combatir la estacionalidad turística. Aunque los conciertos principales tienen lugar en febrero, los preparativos, la promoción y los eventos paralelos atraen a turistas, periodistas y cazatalentos durante todo el año. Benidorm está construyendo con éxito su imagen como capital mediterránea de la música premium, alejándose de su antigua reputación de destino enfocado exclusivamente al turismo de masas y de bajo coste.
¿Tienes pensado vivir en persona la energía de esta gran fiesta de la música? A continuación, encontrarás información clave y contrastada para ayudarte a planificar tu viaje a la próxima edición de febrero de 2027.
Los conciertos se extienden tradicionalmente durante una semana completa, culminando a principios de febrero de 2027:
Martes: Primera Semifinal (9 artistas, 6 pasan a la final)
Jueves: Segunda Semifinal (9 artistas, 6 pasan a la final)
Sábado: Gran Final (12 artistas compiten por el trofeo)
La semana oficial de la música (Benidorm Music Week) arranca el domingo anterior a las semifinales, ofreciendo conciertos gratuitos al aire libre y encuentros con los artistas por toda la ciudad.
La distribución de entradas para las tres galas en directo en el Palau Municipal d’Esports l’Illa de Benidorm se gestiona a través de la plataforma oficial de venta de RTVE.
Cuándo comprar: La venta de entradas suele comenzar a finales de noviembre o en diciembre. La información sobre la fecha exacta se publica con solo unos días de antelación y las localidades se agotan en cuestión de minutos.
Precios estimados: Las entradas para las semifinales oscilan entre los 40 y 60 euros, mientras que los pases para la gran final cuestan entre 60 y 90 euros.
Alternativa sin entrada (EuroClub): Para quienes no consigan localidad en el Palau, la ciudad organiza las zonas oficiales de fans del EuroClub. Se trata de recintos al aire libre o discotecas con pantallas gigantes que retransmiten las galas, seguidas de fiestas con los participantes del festival y DJ invitados.
Viajar a Benidorm desde el extranjero es relativamente sencillo, siempre que se planifique con suficiente antelación.
Vuelos: El mejor punto de conexión es el Aeropuerto de Alicante-Elche (ALC), situado a unos 60 km de la ciudad. El aeropuerto opera numerosas conexiones directas con Polonia y el resto de Europa.
Cómo llegar a la ciudad: Autobuses confortables de la compañía ALSA operan directamente desde la terminal del aeropuerto de Alicante. El trayecto dura unos 45 minutos y el billete de ida cuesta aproximadamente 10 euros. Alternativamente, se puede tomar la pintoresca línea de vía estrecha del TRAM desde el centro de Alicante.
Alojamiento: A pesar de la enorme capacidad hotelera de Benidorm, los alojamientos cerca de la playa de Levante y del propio pabellón deportivo rozan el lleno absoluto durante la semana del festival. Lo ideal es reservar la estancia de cara al otoño.

Una atracción única que combina música y gastronomía es el concurso local TapaFest. Durante toda la semana del festival, decenas de restaurantes de Benidorm preparan tapas exclusivas de autor dedicadas a artistas y canciones específicas que compiten en el certamen. Los residentes y turistas pueden degustar estas obras de arte culinario en miniatura por un módico precio (normalmente en un pack con una bebida local) y votar por su favorita a través de una aplicación dedicada.


